1.2.1 Así nació nuestro Sistema Solar
ESA / Hubble, de la NASA, K. Stapelfeldt (GSFC), B. y A. Stecklum Choudhary (Selva de Landessternwarte Tautenburg, Alemania).
Antes que nuestro Sol hubo otra estrella (y probablemente también
otro Sistema Planetario) que consumió todo su combustible
(hidrógeno) y al contraerse, debido a su gravedad, colapsó.
Hace unos 4.600 MM de años esa nebulosa solar de varios
años-luz (AL) de diámetro, por efecto de su propia gravedad, se fue
condensando hasta que provocó una explosión. Esta produjo la
expulsión de las capas externas de la estrella por medio de
poderosas ondas de choque, enriqueciendo el espacio que la rodeaba
con elemento pesados, creando una gran nube de gas y polvo.
El centro de esta nube, donde la mayor parte de la masa se
acumuló, se volvió cada vez mas caliente. Esto dio origen a una
supernova - nuestra estrella El Sol-. Cuando toda la energía
asociada con la gravedad, presión del gas, campos magnéticos y la
rotación actuaron sobre ella, la nebulosa en contracción empezó a
formar un disco proto-planetario.
El disco cincun-estelar que se formó a su alrededor fue el origen de los
Asteroides , cometas y planetas que hoy conocemos.
En ese mismo plano – ecliptica, el cual coincide con el ecuador
del Sol- hoy se desarrolla la órbita de la gran mayoría de los
objetos del Sistema Solar -todos nuestros planetas-.
La gran cantidad de energía que la
estrella liberó por su fusión nuclear consiguió equilibrar la
fuerza de condensación inicial y alcanzó el equilibrio necesario,
dando lugar a lo que hoy conocemos como El Sol.
De esta nube de gas y polvo que rodeaba
al Sol, por un proceso físico denominado acreción -consiste en la
formación de cuerpos mayores al entrar en contacto partículas de
pequeños tamaños- se conformaron objetos de mayor medida
llamados planetesimales y gradualmente, al seguir creciendo, formar
los asteroides,cometas y planetas hoy conocidos.
Después el viento solar de nuestra
joven estrella disipó el gas y el polvo del disco proto-planetario
que quedaba, diseminándolo por el espacio interestelar, poniendo fin
así al crecimiento de los planetas.
Los planetas interiores, desde Marte,
sufrieron unas temperaturas tan elevadas por su cercanía al Sol que
no pudieron condensar partículas volátiles como el agua o el
metano, así no pudieron configurar grandes masas y solo se formaron
compuestos con altos puntos de fundición como los silicatos y
metales constituyendo los planetas terrosos o rocosos.
En cambio los planetas mas lejanos:
Jupiter, Saturno; donde más compuestos volátiles pudieron
permanecer sólidos, consiguieron fusionar más elementos que los
planetas terrestres.
Estaban estos cuerpos celestes en esos primeros momentos de
formación planetaria en la zona de habitabilidad del Sol que era
superior a 2,7 U.A. (ahora está entre 0,84-1,67 UA). Su proceso les
llevó a conformarse en gigantes gaseosos.
Una vez Júpiter alcanzó su masa
estable, con su nube de gas, restos de las primigenia nebulosa solar,
impidió, por su gran dimensión, que se pudiera formar uno de los
planetas en proceso de formación quedando dispersa una gran cantidad
de planetesimales y asteroides, lo que constituye hoy el Cinturón
Principal de Asteroides.
Mucho tiempo después que el viento
solar dispersara los restos de la nube proto-planetaria, el resto de
los planetesimales y objetos que aun no habían conformado ningún
planeta, comenzaron a colisionar con los mas grandes dando lugar a lo
conocido como bombardeo intenso tardío.
La Tierra se haya dentro de la zona
próxima al Sol donde los compuesto volátiles no pudieron
permanecer, por lo que el agua ni si quiera pudo llegar a
conformarse.
Pero al irse enfriando el Sol y los
planetas cercanos, la Tierra sufrió el impacto de cometas, muy
probablemente provenientes del Cinturón principal de Asteroides.
Muchos asteroides, cometas y planetoides fueron expulsados de sus órbitas, debido a la gran masa de Jupiter y gravedad consecuente, algunos hacia los confines de nuestro Sistema -la nube de
Oort- y otros hacia órbitas interiores, chocando con otros planetas,
y así depositaron cantidades enormes de agua (también en La Tierra)
dando lugar al inicio de los océanos.
Una colisión de La Tierra con otro objeto de gran
tamaño dio lugar a nuestro satélite la Luna, cuya composición es
similar a la del manto terrestre. Esa también puede ser la
explicación de la inclinación en 23,5º del eje terrestre lo que
dio lugar a la aparición de las estaciones climatologías.



